26 ago 2012

Por una Televisión Digital Revolucionaria

La Televisión Digital Abierta o Terrestre trae consigo la posibilidad de multiplicar los canales de comunicación de la nueva vida, por cada espacio ocupado por un canal analógico podemos transmitir 4 canales digitales, esto amplía el alcance de nuestro sistema y su capacidad de enfocar en intereses específicos de la población para consolidar una plataforma comunicacional que de cabida a todos los sectores de la sociedad. Sin embargo la segmentación y la especialización de las pantallas en este sistema puede generar una dispersión de la audiencia en términos cuantitativos y promover la diferenciación de intereses en la población general.

La tentación de competir con los sistemas de cable pueden hacernos copiar las estructuras y los modelos ya establecidos en este modo de negocio. La amplia segmentación en la televisión por cable solo es posible gracias a la división social e internacional del trabajo, donde la casas matrices o corporaciones multinacionales realizan grandes producciones audiovisuales de alto costo y calidad y tienen asegurado la ganancia gracias a los miles de cables y cientos de satélites de distribución en el mundo donde los usuarios deben pagar por el servicio. En este modelo de cable, gracias a que la producción está concentrada y la distribución masificada un solo programa es vendido miles de veces en cientos de países.

En el caso de la Televisión Digital Terrestre o Abierta (TDT o TDA según sea denominada por el ente regulador de cada país) se ha considerado el carácter nacional de los contenidos a emitir. En el caso de señal abierta los estados (Venezuela, México, Argentina, España, Francia, etc) consideran que es un espacio reservado, por razones de soberanía y seguridad nacional, a medios nacionales, ya sean privados, públicos o de propiedad social. En el caso de Venezuela instrumentos como la Ley Resorte obligan en la difusión de los medios a priorizar en producciones nacionales.

Adicionalmente, en un país como Venezuela, donde los medios privados nunca apostaron en el desarrollo de la industria de la producción audiovisual sino que se apoyaron permanentemente en la difusión de material enlatado y repetido, se hace entonces mucho más difícil la producción audiovisual. Los costos de una producción nacional son mucho mayores a lo que puede costarle a una señal transnacional que va por el cable o un enlatado difundido a través de los medios privados. Ha sido en la Revolución Bolivariana donde se ha hecho hincapié en la producción nacional y en la producción audiovisual independiente.

El caso de la aplicación de la Televisión Digital Terrestre en el estado Español nos ilustra los riesgos. Luego de la burbuja de la “hiperfragmentación” de la TDT ha dejado un cuadro de monopolización donde dos canales privados (Antena 3 y Telecinco) concentran más de la mitad de la audiencia y el resto se ve ahogado en medio de la crisis económica. Las cadenas pequeñas fueron compradas o se fusionaron a las grandes y éstas mantuvieron la diversificación de la programación.

Sería entonces un error plantear a la Televisión Digital Abierta como un “Cable Gratis” y no como un sistema público de comunicación de nuevo tipo, que ofrece contenidos auidovisuales y otros servicios de calidad con un fin social además del fin heredado de la televisión abierta. Competir con la TV por Cable nos tentaría a la saturación de canales especializados los cuales no tienen la garantía de contenidos ni tendría la seguridad de la sustentabilidad social y económica, pero lo más peligroso sería que este modelo contribuyera a separar los intereses de la sociedad venezolana y se perdiera la aglutinación obtenida por la Revolución Bolivariana para concentrar las fuerzas en construir la patria.

Los canales de señal abierta nacional más visto en Venezuela son canales generalistas. Televen y Venevisión han concentrado una audiencia entre el 60% y 70% convirtiéndose en medios con fuerza política y con capacidad de influencia ideológica aunque no se manifiesten trabajar para tal fin. Los canales de noticias, VTV y Globovisión, mantienen una audiencia entre 3%y 5%. ViVe y Tves han conquistado audiencia a medida que diversifican su programación y la han perdido cuando se estancan en un formato determinado. Los medios comunitarios han logrado referencias importante a medida que se definen por la participación directa de la audiencia.

La temática debe ser definida por nuestra realidad y necesidades

En el andar de la Revolución Bolivariana nos hemos topado con necesidades y realidades que pueden definirnos cómo adentrarnos en la Televisión Digital Abierta o Terrestre. El canal agrícola que el presidente propuso durante el programa “Aló Presidente” tiene sentido en tanto sea un instrumento para impulsar la revolución agraria, la democratización de la tenencia de la tierra, la promoción de la productividad y impulsar las acciones en pro de la seguridad alimentaria.

Aun cuando todos los canales de televisión están obligados por la ley resorte a transmitir programación infantil, estos o no lo cumplen o se limitan a transmitir las horas obligatorias. El niño y la niña solo aportan al rating a ciertas horas del día y es por esto que la programación infantil está completamente limitada. Se hace necesario un canal infantil para atender necesidades culturales, educativas y sociales y para esto fue creado 123 TV por parte de ViVe Televisión.

Sin embargo, estos dos canales, el agrícola y el infantil son de nuevo tipo ya que no intentan llegar a toda la población sino a una parte de ésta. Pero esta es una segmentación basada en necesidades reales y en condiciones específicas de Venezuela. Su rating, por supuesto, será bajo en comparación con otros canales generalistas. A estos canales los podemos catalogar de temáticos.

Existen y existirán otras propuestas de canales temáticos. Algunos dirán que es importante tener un canal deportivo, un canal de dramáticos, uno de cine tricontinental, etc. Sin embargo es necesario revisar cada propuesta en función del papel que cumplirán, ya que si se trata de crear canales para competir con los canales del cable podemos perder la pelea en el terreno enemigo.

Es importante establecer los criterios para agregar e incorporar nuevos canales temáticos, estos deben estar acordes con la capacidad de ofrecer servicios y contenidos audiovisuales. La creación de los canales temáticos no pueden ser una falsa copia del modelo del cable, al contrario la creatividad y la lucha deberán definir con qué canales debemos contar y como asegurar que se ofrece algo novedoso para una revolución que es también novedosa. Además, crear canales para que los usuarios se queden sentados o acostados viendo la televisión de manera pasiva es tarea del enemigo, nosotros debemos crear canales vinculados con la transformación social que impulsen y empujen a los usuarios a apagar la televisión y salir a activar con su comunidad, centro de trabajo, etc.

Aglutinar fuerzas para la construcción de la nueva vida en colectivo

Aun cuando un canal como VTV se dedica especialmente a las noticias, este es usado como referencia para el debate político de la coyuntura especialmente, y es así como un documental, una ficción, un videoclip, etc puede ser parte de su programación ya que todo esto puede ser una herramienta política para la batalla. El debate político es entonces necesario y requiere de todas las herramientas posibles para lograr el objetivo, entonces, aun cuando su fuerte es la noticia Venezolana de Televisión tiende a ser un canal generalista del debate político.

Pero la revolución requiere de un concepto más amplio de la política, se requiere extender la política a la vida misma e incorporar a los actores al proceso de transformación que no solo pasa por la diatriba política diaria y coyuntural. Para este debate hacen falta medios y canales de comunicación.

La explosión de la creación y el esfuerzo de venezolanos y venezolanas producto de la revolución y la construcción colectiva de una nueva economía, una nueva sociedad requieren de espacios concretos para el debate y la participación. Tves y ViVe lo han venido asumiendo por vías de hecho, el primero como canal para la identidad nacional y para cuestionar el modelo privado de televisión basura a través del ejemplo y el segundo a través del seguimiento y debate permanente sobre la construcción del poder popular y el socialismo. Ambos canales también son canales generalistas, uno de la identidad y el otro del poder popular.

Tanto Tves como ViVe deben todavía desarrollar y corregir rumbos por mucho tiempo más. Existen muy pocos referentes en el mundo, de medios de comunicación dedicados a la construcción del socialismo.

Canales de televisión para la integración latinoamericana

Otra razón para crear nuevos espacios de difusión son las herramientas latinoamericanas o grannacionales de comunicación. En este sentido está trabajando Telesur, dedicado principalmente a las noticias con alcance y cobertura regional e igualmente se desarrolla Alba TV, canal de los movimientos sociales, la comunicación popular y los medios comunitarios y alternativos de América Latina que ha venido elaborando un trabajo de intercambio de los materiales producidos por televisoras comunitarias y los movimientos.


TIPO DE CANAL
CANALES
Generalistas. Crear y difundir múltiples formatos coordinados a través de su línea editorial y los objetivos planteados.
Venezolana de Televisión
Para la coyuntura política
Tves
Para la Identidad Nacional
ViVe
Para el Poder Popular
Temáticos. Establecer estrategias con segmentos de la población para impulsar tareas concretas.
123 TV
Infantil
Canal Agrícola
Para la Revolución Agraria
Colombeia
Educativo
Latinoamericanos. Con alcance regional y participación de otros países
Telesur
Canal Oficial de América Latina
Alba TV
Movimientos Sociales y Comunicación Popular